domingo, noviembre 13, 2005

En los escaños del tiempo

Vicente Herrera Márquez

En los escaños del tiempo:
descansa, reposa, se solaza, se duerme la ambición.
Por los vericuetos del espíritu:
se esconde, se camufla, se enreda, se pierde la ilusión
En las gradas de la vida:
se esfuerza, se cansa, se esfuma, se agota tu vigor.
Fuiste rebelde y vehemente apasionado,
hoy eres un viejo que para muchos ha perdido su valor.
Se te turba la conciencia, se entorpece ya tu andar.
Te atiborras de calmantes, que mitigan tu dolor
La mente se te nubla y se sosiega tu pasión.
Pero a pesar de todo, de esto, de aquello, de muchos,
Viejo, eres tú, quien puede este mundo recrear.
A pesar de todo eres todavía activo y actor;
participante y participativo; pensante y soñador.
Piensa que eres joven y arrogante, no te eches a morir.
Renueva la esperanza con ardor.
Ayuda al joven que desborda en su vigor.
Aconseja al hombre que madura.
Levanta al viejo que quiere fenecer.
Enseña al niño y al joven que debemos dejar
de inventar dioses y crear religiones, so pretexto de matar.
Y que no deben caer las torres, volar los trenes,
ni arrasar fronteras, ni hollar países, so pretexto de vivir.
Ayuda a salvar al Hombre y deja que a Dios lo salve el Rey.
Soy tan viejo como tú, pero estoy en el camino
cansado, encorvado, torpe, pero estoy.
Arriba y adelante viejos del mundo,
aún tenemos mucho que hacer.

1 comentario:

Shimla Leh dijo...


Mucho que hacer, mucho que compartir, mucho que vivir en la armonía creada a base de años de trabajo y sueños.

Un beso.