martes, diciembre 04, 2007

Cuidado con las pausas

Vicente Herrera Márquez

Distancias, pequeñas e inmensas,
que acortan y alargan el tiempo de amar.
Silencios, momentos de palabras silentes,
testigos que pasan, y los calla el tiempo.
Pausas, que detienen los pasos de amantes,
insensibles no sienten ni cuenta se dan
que pasan, pasan y pasan las horas,
también que suman los días que van
a la vez que restan los días que faltan.
Por eso amor, no te detengas en el camino,
a preguntarle al viento que hacer.
Si tu me quieres querer, quiéreme sin pensar,
porque entre distancias, silencios y pausas
es posible que el tiempo te pueda ganar.

lunes, diciembre 03, 2007

Ven, acércate

Vicente Herrera Márquez

Ven amor, ven, no te detengas,
irrumpe en mi espacio cantando, disipa las nubes de dudas,
hagamos de la vida un pentagrama y entre los dos escribamos el amor.
Quiero colmar de verbos con sentido los reglones que vacíos han quedado,
También llenar las páginas de nuestro libro que parecen hojas de silencio,
delinear un prólogo que perdure sin dejar espacios a epílogos y finales,
escribir no solo por adornarlas con palabras resonantes y asonantes,
sino que para estampar en ellas los te quiero y te amo que he callado
por temor que parezcan simples sonidos que se emiten como ecos repetidos.
Quiero cubrir en tus labios los espacios que por días sin besos se quedaron,
dibujar en tu piel miles de caricias que imaginadas en el aire se perdieron,
pintar en tus retinas las flores y colores de paisajes que olvidamos recorrer,
modular en tus oídos los susurros que por momentos largos no dijeron,
acariciarte no solo por complacer y darles calor a mis manos atrevidas,
sino, que para brotar arpegios de tus cuerdas contenidas, ansiosas de vibrar.
Quiero sentir corriendo en toda la extensión de mi columna un río de placer,
provocar en tus montes, valles y llanuras temblores y torrentes de pasión,
prolongar en minutos extensos los segundos y los minutos en horas sin reloj,
hasta lograr el momento placentero en que ambos alcancemos el final.
Ven acércate amor, juntos abramos espacios y juntos llenemos los tiempos,
quiero fundir mi cuerpo al tuyo buscando la comunión de nuestro amor

jueves, noviembre 01, 2007

Seré lo que pueda ser

Vicente Herrera Márquez

Quiero entrar en el claustro de tu alma
y transitar de tu mente los caminos,
que me lleven a confines escondidos
a buscar en los anaqueles de códigos,
aquellos que alteran tu sueño y tu vigilia.
Quiero descifrar el misterio escondido,
que el destino te entregó como legado,
ese que de un instante al que sigue
transforma en llanto y angustia tu alegría,
paraliza tus manos ansiosas de hacer,
enfría las caricias que quieres entregar
y llena de nubes tu cúpula de luz.
Si esos códigos de formulas lo piden,
seré el matemático que eleve las potencias
para lograr tu amargura erradicar.
Si son leyes las que fueran necesarias,
seré el abogado que raudo las redacte
y luego el juez que las dicte y las implante.
Si es tratamiento con alivio de fármacos,
seré el galeno que no duerma hasta lograrlo.
Si magia es lo indicado para todo cambiar,
seré el mago de pócimas y conjuros
que invente el hechizo para erradicar la soledad.
Si son oraciones que requieran tus creencias,
aún incrédulo, seré fuerza y sostén de tu fe.
Si es cariño y apoyo aquí están mis manos.
Si es oasis de descanso toma mi pecho y mis brazos.
Si es complacencia de deseos mi cuerpo esta esperando.
Si es amor, mi amor es tuyo, tómalo,
me conoces, me sientes y tu sabes que te amo.
Y si solo soy el ignorante que nada podrá cambiar,
siempre estaré a tu lado y mucho amor te brindaré.

El amor no se ha ido

Vicente Herrera Márquez

El amor no se ha ido,
sigue a todas horas rondando,
penetra por la ventana entornada
y de mi casa hace un nido
para cobijar a mi amada.

El amor no se ha ido,
esta en su patio y su cuarto,
llena su libro con letras de encanto
y teje sus alas con hilos de seda,
para que pronto vuele a mi nido.

El amor no se ha ido,
esta en el aire y pinta las nubes,
lo interpreta el trino del ave
y nace susurro en la brisa
para que fuerte lo grite el viento.

El amor no se ha ido,
esta en tu palabra y la mía,
llena con ansias las horas del día
y cubre con caricias y besos
el camino que nos lleva a vivir.

El amor no se ha ido,
tan solo jugaba a esconderse,
para probar las fuerzas del alma
y hacer vibrar sentimientos
que hicieran amarnos más.

El amor no se ha ido,
el amor esta aquí.

sábado, octubre 20, 2007

Invítame a cenar

Vicente Herrera Márquez

Hoy por la noche, a las diez, invítame a tu casa,
hace tiempo que lo anhelo, espérame a cenar.
¿Cuál es el problema? Yo te ayudo a cocinar,
me gusta la cocina y en ella algo se yo hacer.
Yo llevo los ingredientes, ¿tu? tu agrégale el sabor.
También yo llevo el vino, los bombones y las flores,
tu regala a mis ojos tu belleza y solo pon las copas,
las llenamos y un brindis, un brindis por los dos.
Mientras tu pones flores, candelabro y mantel largo,
yo cocino el manjar con que te quiero agasajar.
Prepararé una entrada, una crema y plato fuerte,
de postre queso y rojas frutas, luego vendrá el café.
El bajativo lo libaremos de los labios embebidos
en ese vino dulce ardiente, que a ti te gusta tanto.
Y al calor del vino y el dulzor de nuestros besos
la luz se ira escondiendo tras las cortinas y rincones,
dejando la penumbra que requieren las siluetas,
para dibujarse en las sombras apretadas en abrazo.
La música con cadencia de romanza será armonía
acompañada en melodía por suspiros y susurros,
que brotarán sin temores de tu boca y de la mía.
Tu alcoba estará esperando ansiosa la llegada
de dos cuerpos que por tiempo se desean
y por dichos sin pensar crean espacios de distancias.
Tu cama será aposento, tu cuarto será el testigo
de deseos contenidos y caricias reprimidas,
sentimientos que se guardan en los rincones oscuros
a la espera que el tiempo abra o rompa las persianas.
Libres vivamos la noche, no pensemos en mañana
dame tu boca, tu piel, tu cuerpo, apodérate del mío.
Sintamos nuestros tiempos, gocemos del amor,
soltemos los corceles, cortemos las amarras de las naves,
transitemos los senderos del deseo, gritemos la pasión.
Esta noche será nuestra, desterremos los temores.
Mi amor, que esta noche sea el comienzo de la vida.
Todo puede empezar a las diez, si me invitas a cenar.